12 de marzo de 2016

El poder del Hype

Hace poco salió Dathwatch: Overkill, el juego de Games Workshop que revive al Culto Genestealer y nos trae miniaturas del famoso Deathwatch, y el hype casi consigue que lo compre.
¡CUIDAO!
Tenía unas ganas bastante grandes por adquirirlo, estuve leyendo reseñas de los afortunados que lo habían conseguido antes, viendo y reviendo los componentes para asegurarme de que estos valían la pena (sí, son de muy buena calidad), buscando reglas alternativas para Space Hulk para jugar con miniaturas de ambos juegos en el mismo tablero (quizás parte del hype haya venido de la similitud temática entre ambos). Hasta que vi el precio... un sencillo "dungeon crawler" (por llamarlo de alguna forma) tiradados, con decenas de miniaturas que primero tienes que montar (que vale, es lo nuestro) por 140€...

Ya me acerqué a mi tienda habitual con cierto resquemor en el bolsillo (suerte que actualmente trabajo, lo habréis notado en la [no] regularidad del blog), pero con el pensamiento en las fantásticas minis que vendrían en el juego.


Hasta que llegué al local, y para sorpresa para mi... ¡no quedaban! Un sábado por la mañana, habiendo salido el viernes y ya no había unidades del juego... ¡Cómo se puede ser tan poco previsor! (Y creo que esto va tanto por GW como por mi por no reservarlo)... y tras pensarlo un poco... ¡Qué alivio! me había ahorrado 140€ en un juego para 2 jugadores (con las limitaciones que eso conlleva a la hora de ver mesa) con unas mecánicas absolutamente simplonas, cosas que el hype y la nostalgia spacehulkera no me dejaban ver. Vamos, que el hype de otras personas me había salvado del mío :D

Porque si abres los ojos puedes ver que por ese precio puedes conseguir cosas muy chulas en lo que vienen a ser los juegos de mesa "de verdad", si buscas un mata-mata dadero y con puñados de minis (de buena calidad y sin necesidad de montaje previo) tienes cosas como la familia Zombicide o Star Wars: Imperial Assault (aka Descent), o si buscas algo más "sesudo" pero con minis brutales tienes Blood Rage (del que algunos dicen que las minis hasta le distraen del juego), todos ellos para más de 2 jugadores. Y además te llega para el juego base (o 2) y varias expansiones, consiguiendo más plástico y carton por tu dinero, ¡una ganga en comparación, vamos!

En definitiva, lo único en lo que Deathwatch: Overkill supera a otros juegos de su gama son las miniaturas, que tienen una pinta chulísima, pero son solo útiles para el juego en si (lo normal) y para 40k si llevas Tyranidos o marines espaciales, y la temática, que tantos años de adoctrinamiento 40milero hacen su efecto, y es que el siniestro futuro del 41º milenio tiene su aquel, ¿no?

Y ya me he desquitado, mi turno en gamesworkshoperos anónimos ha pasado, ¿alguno de vosotros tiene alguna historia de hype que quiera contar? ¡Es vuestro momento!