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Segunda partida a 8ª edición ¡y me vuelvo enfrentar a Slaanesh! Pero no al mismo jugador, eso ha sido pura casualidad. Querría haber hecho una partida más trasfondística, metiendo Caballeros Grises para enfrentarse a los Demonios del Caos, pero la falta de tiempo al final me obligó a usar lo que tenía más a mano, mi Guardia de la Muerte.
Una de las cosas que más me ha llamado la atención (para mal) de los nuevos indexes es la cantidad de tropas que les han quitado a la Guardia de la Muerte, ahora mismo no podemos disponer de motoristas, rapaxes ni, lo que más ilógico me parece, exterminadores. Está claro que tenerlos los tendrán (al menos estos últimos), porque han aparecido en los previews de la Death Guard. Así que tocará esperar a un futuro codex.
Si el anterior ejército de Slaanesh al que me enfrenté fue una horda de demonios a pie (y pezuña), en esta ocasión me encontré con una caravana de carruajes y constructos infernales acompañados por algo de infantería.
Yo por mi parte, tras la experiencia con las múltiples unidades que utilicé con los Aeldari me decidí por hacer un ejercito con menos unidades más grandes, por lo que aliado con unos demonios de Nurgle acabé con un par de pelotas de poxwalkers y portadores de plaga (los primeros perfectos contra infantería, ya que van convirtiendo a sus enemigos en mas poxwalkers y los segundos, entre sus espadas de plaga y la cercanía de un heraldo podrían incluso ir desmontando poco a poco vehículos).
Misión: Misión de Recuperación, Despliegue: Búsqueda y Destrucción.


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