15 de octubre de 2016

Deathwatch: Overkill

Bueno, y tras mi hype, mi reniego y el regalo sorpresa, ¡llegaron las partidas a Deathwatch: Overkill! Y por supuesto, la reseña ;D


En Deathwatch: Overkill cada jugador tomara el papel de uno de los bandos en un combate por el control del sistema minero del planeta Ghosar Quintus. Los Marines de la Deathwatch son los mejores guerreros del Impero, especializados en combatir alienígenas, el Culto Genestealer son los antiguos trabajadores de la mina, contaminados durante generaciones por los Genestealers, criaturas capaces de unir su ADN con el de sus huéspedes y crear híbridos.

A lo largo de una campaña reviviremos la historia de este conflicto, con distintos mapas y objetivos en cada misión.

Ficha técnica
  • Nº de jugadores: 2
  • Edad:12+
  • Tiempo aproximado por partida: 60-90 min.
Componentes
  • Reglamento
  • 8 secciones de tablero de doble cara
  • 44 cartas de datos y de broodmind
  • 6 dados y un medidor de distancias
  • 50 miniaturas (11 del bando marine y 39 del bando genestealer)
Componentes
El juego

Antes de nada, esto es un juego de Games Workshop, no de Fantasy Flight , Cool Mini or Not ni nada de eso, aquí vais a tener que sudar para jugar, esas 50 miniaturas no vienen montadas, ni siquiera vienen en dos colores distintos para que distingas un bando de otro como en Space Hulk. Este es un juego de mesa con minis para la gente que le gusta pegarse los dedos con super glue y después manchárselos de pintura, y os pasaréis unos cuantos días haciéndolo. Para la gran mayoría de visitantes de este blog eso no será ningún problema (incluso es parte de la diversión), pero siempre hay algún alma candida que se mete confiado en la boca del lobo. Estáis avisados.

El juego en si es sencillo en sus mecánicas, mueve el marine, después el genestealer, que después de mover saca tropas por los bordes del tablero, ataca el marine, ataca el genestealer y para acabar, por si se había dejado algo por matar, ¡el marine ataca otra vez! En serio, de aquí debe haber salido la parte del titulo "Overkill", te sobran los disparos, los primeros turnos el tablero suele ir quedándose limpio de cultistas. Ya en turnos más avanzados es cuando los xenos que van sobreviviendo a las masacres imperiales se empiezan a acumular y pueden empezar a poner en peligro a los marines.

Cartas de Datos

El movimiento va por zonas (casillas grandes donde varias miniaturas pueden colocarse donde quieran, pero solo pueden entrar si caben, puede darse el caso con miniaturas con peana grande como el motorista o el patriarca que no permitan el paso de los demás donde él se plante, de hecho, una vez entras a una zona con miniaturas enemigas no puedes salir de ella hasta que solo queden miniaturas de tu bando), el movimiento de la infantería suele ser de 2, pero hay minis más rapidas (retros y moto) o lentas (terminator).

Los soldados del culto genestealer van llegando al tablero utilizando el mazo de cartas de broodmind, que indican a la vez o qué miniaturas emboscarán por la zona donde coloques la carta o una treta que afectará al tablero (las cartas que vayas a jugar como tretas se juegan desde la mano, y la propia carta te indica cuando la puedes jugar).

Cartas de Broodmind

Cada miniatura cuenta con una o varias armas que cuentan con su propio perfil, lanzan cierta cantidad de dados que impactan con el resultado que su perfil te diga, hay tres distancias distintas (asalto, combate y máxima) que se miden con una regla de plástico estilo la del antiguo Blood Bowl, y dependiendo del arma y la lejanía del enemigo será más o menos efectiva. La acción transcurre en pasarelas en medio de una gran mina (me gusta imaginarlas como en la ciudad de los goblins de la película El Hobbit), por lo que no hay problema con las líneas de visión, lo único que importa es el alcance.

Tanto los marines como los personajes del culto tienen dos heridas (se indica dándole la vuelta a la carta de cada personaje), y los marines pueden decidir no atacar en una de sus fases de combate a cambio de curarse.

Conclusión

Si bien las minis son espectaculares y los tableros no se quedan atrás, a veces las mecánicas me parecen algo "abstractas". Pero creo que es más un prejuicio mío sobre lo que un juego de GW debe ser que algo malo del propio juego.

Acostumbrado a contar casillas como loco en Space Hulk y Hero Quest, a uno se le queda raro mover por "zonas", que dependiendo de donde pongas la miniatura puedes impedir o no el movimiento de otras o llegar o no a poder atacar a otros. Porque además el combate no va por casillas ni zonas, sino por la regla de medidas, tienes que estar siempre pensando en donde ponerte para que no te lleguen esos genestealers en CaC pero conseguir disparar a corta distancia a los híbridos aquellos con cortadores láser. ¡Un lío, vamos!

Y bueno, quizás alguien lo tendrá ya asimilado, pero el spanglish sigo sin poder tragarlo. Los hybrids, los purestrain... ¡los patriarchs! a parte de que los nombres de los capítulos ya no se traducen... nada, que menos mal que conocimos a la mejor GW de los 80/90, que si no...

En definitiva, un juego entretenido, con variedad de misiones que siguen una campaña graciosa de leer. Y con unas miniaturas con mucha personalidad, y una historia detrás muy importante (los veteranos llevamos años esperando el resurgir del culto genestealer y los roleros la aparición de minis y reglas dignas para la Deathwatch) que hará las delicias de muchos.

Si buscáis más reseñas de los juegos que he jugado en la Ludoteca encontraréis más. Dentro de poco espero ir pintando minis de este juego (aunque me he puesto a terminar las del Space Hulk que tenía olvidado por un armario), ¡estad atentos! Pero sentados, ¿eh?

¡Hasta pronto y seguid jugando!
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