"Goros había localizado una estructura xenos semi oculta en unas ruinas, ese era su nuevo objetivo.
Al parecer allí se veían atraídas las criaturas tiránidas, para alimentarse y a veces entrar en una especie de hibernación que les permitia regenerarse mucho más rápido. Eso tenia la parte buena de que las criaturas cercanas estarían debilitadas, pero la mala de que habría mayor concentración de ellas.
Malgar todavía tenía heridas que corroboraban lo letales que podían ser esas bestias, aunque el reciente ascenso a los ojos de su Dios le hacía sentirse más seguro ante un nuevo enfrentamiento"
...
¡A las buenas! Vuelvo con otra sesión de la
campaña En Tierra de Nadie, en esta ocasión jugamos la
misión 4: Infiltrarse en el Campamento y mi oponente son los
Tiránidos, que llegan algo tocados de su anterior misión (aunque yo tampoco es que llegue fresco como una rosa). Ya había jugado esta misión (mi primera misión en la campaña contra los
Skitarii), pero desde el lado del defensor. Esta vez soy yo el atacante, a ver que tal se me da infiltrarme a mi.
Podré estrenar las reglas de la
Guardia de la Muerte del
Codex Traitor Legions, así que mis cultistas y motorista deberían aguantar un poco más (R4 y No Hay Dolor respectivamente), aparte mis marines de plaga tendrán implacable, por lo que podre disparar bolters y rifles de plasma antes de asaltar, it’s something…
No se me escapa que esta partida es la número 7 de la campaña para mi, así que algo de ayuda por parte de Nurgle seguro que aparece por algún lado ;D